Todo lo que debes saber para lanzarte (por fin) a la compra consciente

Repensar la venta de moda

 Durante décadas, el fast fashion y la obsesión por la compra compulsiva de ropa –además de muchas otras razones relacionadas con los materiales y los productos químicos– han convertido a la industria de la moda en la segunda más contaminante del planeta. Sus emisiones de carbono superan las de todos los vuelos y transportes marítimos internacionales juntos, según datos de la ONU. Así que la búsqueda de alternativas sostenibles es vital para la supervivencia sostenible del sector.

El debate de cómo replantear el comercio de moda, que lleva tiempo sobre la mesa, requiere cada vez con más urgencia del compromiso de marcas y consumidores. Una alternativa que gana adeptos para reducir el exceso de residuos es el llamado made to order la venta previa a la producción. Pero, ¿qué pasa con el excedente o los productos ya generados? La solución podría estar en el mercado de segunda mano: solo en 2019 la reventa de moda supuso un ahorro potencial de 1.532 toneladas de emisiones de CO2, según el estudio El efecto medioambiental de la segunda mano, desarrollado por Milanuncios, el Instituto de Investigación Medioambiental de Suecia (IVL) y la consultora Ethos International.

Time's UP Vintage abrió sus puertas por primera vez en 2006, en el centro de Copenhague, con una cuidada selección de colecciones de diseñadores vintage y ya se ha convertido en toda una institución tanto local como internacional gracias a la venta online. La calidad de sus piezas de diseño, raras y en ocasiones únicas son la seña de identidad de la boutique.

El apoyo de la generación Z

 En el lado opuesto de las compras de segunda mano encontramos las populares plataformas Vinted o Depop. Estas apps permiten la compra y venta de productos de moda y tienen especial éxito entre los miembros de la generación Z (menores de 25 años), no así el renting de ropa, que parece no encontrar todavía su sitio en el mercado. La Z se describe como la generación más implicada con la sostenibilidad, por lo que la compra de segunda mano cobra un valor añadido para ellos, dispuestos a invertir más por ética.

De media, el 12% de las prendas de ropa que se acumulan en los armarios de las mujeres podrían considerarse “inactivas”, según una investigación de la Universidad de Manchester. Esto es que ha sido usada en muy pocas ocasiones o que simplemente ha sido probada varias veces pero sin llegar a salir nunca de la habitación. Dar una segunda vida a todas esas prendas y liberar espacio es lo que ofrecen estas plataformas de re-commerce.

En Vestiaire Collective también puedes vender los artículos de lujo que no utilizas, basta con registrarse y enviar tus propuestas, un equipo de estilistas se encarga de hacer la selección y una vez que el artículo se vende, se recibe el 80% de los beneficios

Con garantía de compra

Con garantía de compra

verificación de la autenticidad de todos los productos para luchar contra las falsificaciones y el fraude es una prioridad y un arduo trabajo en la mayoría de estas plataformas de reventa online.

En Fashionphile, por ejemplo, un equipo de expertos en el arte de la autenticación revisa detalladamente cada artículo para garantizar su veracidad antes de ponerlo a la venta. Además, cuentan con una política de devolución de por vida en caso de que algún artículo fuera falsificado. Un solo bolso vendido en el mercado de segunda mano, una de las piezas con más éxito en estos portales, evita la emisión de 14 kilos de CO2 y 0,57 kilos de plástico, según el estudio El efecto medioambiental de la segunda mano.

Compromiso medioambiental

 “Desde hace varios años la sociedad está cada vez más concienciada en ayudar al medio ambiente y la compraventa de productos de segunda mano es una de las acciones que todos podemos practicar para conseguir nuestro objetivo de dar un respiro al planeta”, declara Magalí Rey, portavoz de Milanuncios.

Este compromiso con el planeta es el que tiene también la web de The Vintage Bar, que se dirige directamente al comprador consciente. “Con el cambio climático a la vanguardia de la preocupación, comprar de segunda mano es la mejor forma de consumir de manera sostenible”, afirman. En The Vintage Bar el lujo es recopilado y revendido a precios más accesibles, haciendo circular las piezas que ya existen y aliviando el impacto medioambiental de la industria.

El auge circular

 El mercado de segunda mano está creciendo a una velocidad 21 veces superior a la de la industria de la moda en general, según el portal Business of Fashion. Pero además, su valor aumentará de los 24 billones de dólares en 2018 a los 51 en 2023, recoge la empresa de analítica GlobalData. Lógicamente, los diseñadores no son ajenos a estas tendencias. La diseñadora Stella McCartney, que siempre ha demostrado una profunda implicación con la sostenibilidad en la moda, se unió al portal The RealReal en 2017 para lanzar una campaña con la que incentivar este tipo de conciencia circular.

Re-SEE es otro de las web de re-commerce que quiere revolucionar la escena de la moda. Sofia Bernardin y Sabrina Marshall, son los nombres de las emprendedoras que se encuentran detrás de la marca, dos veteranas de las revistas de moda. “Nosotras creemos que la buena moda debe usarse y comprarse de manera inmersiva, atractiva y accesible”, comentan. La página cuenta además con una sección Atelier en la que se ofrece una línea sostenible y de inspiración vintage producida exclusivamente con telas y materiales recuperados de otras piezas.

Por PALOMA M. VARELA vogue.com

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